MISIONERA IGLESIA BAUTISTA NUEVA VIDA
¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

VIVIANA MORENO
Soy misionera en Medellín.
Mis padres me llevaron junto con mis hermanos a la iglesia desde pequeña, y pude comprender el Evangelio a los 8 años, Cristo me salvó en una clase con mi maestra de escuela dominical. A los 11 me bauticé y comencé a servir a los 12, apoyando clases de niños y escuelas bíblicas. A través de campamentos juveniles, me comprometí con el Señor a servir en la Iglesia.
Aprendí durante muchos años el trabajo con niños, adolescentes, jóvenes. Hice estudios universitarios, y trabajé secularmente por más de 10 años, al mismo tiempo estudié en el Seminario Bautista de Colombia en Bogotá, y los fines de semana estaba trabajando en la Iglesia. Hace 3 años compartí con la Iglesia el proyecto de apoyar el movimiento de fundación de Iglesias, como misionera de tiempo completo. Desde ese momento participo con la agencia misionera de la Federación Bautista Independiente, SIBAN (Siervos Bautistas a las Naciones).
Durante año y medio estuve compartiendo el proyecto con diferentes Iglesias de la Federación, amigos y familias, quienes en este momento son los que me apoyan económicamente, comenzando por la Iglesia Bautista Nueva Vida.
Ya voy un año en Medellín, trabajando con la Iglesia Bautista Vida Abundante del Centro, es una Iglesia que está en formación, nació hace 4 años con un grupo de hermanos de la Iglesia IBIVA de Envigado. Dios nos ha permitido comenzar reuniones con jóvenes, discipulados con damas y el apoyo en alabanza. Teniendo en cuenta lo que está pasando en este momento (COVID-19), nos estamos reuniendo con jóvenes y damas 2 sábados al mes, todos los viernes (desde hace 1 mes) tenemos reuniones de oración y los domingos toda la Iglesia tenemos escuela dominical y enseñanza general; todo esto a través de Zoom. Entre semana continuamos con discipulados uno a uno con las mujeres, y consejerías. Desde hace 2 años comencé a estudiar una Maestría en Consejería Bíblica on line, con el Seminario Bautista de Perú, esto me ha permitido fortalecer mi servicio y compartir con otros siervos lo aprendido.
Es un gran gozo y honor para mí, que el Señor en su voluntad me permita servirle en mi imperfección, fallas y pecado. El deleite a diario en su Palabra fortalece mi ser, me da nuevas fuerzas y me permite estar a cuentas con Él, para servir de la mejor forma en el poder del Espíritu Santo. Estoy convencida al mirar hacia atrás, que no hay nada especial en mí, sino que ha sido solo el obrar de Dios, su gracia y misericordia.

